En el Macizo de Famara, junto a los restos del bosque de laurisilva desaparecido hace miles de años, conviven unas 300 especies vegetales. De éstas, 14 son endemismos (o sea, especies únicas) de la zona. Lo que, junto a los endemismos compartidos con otras áreas, convierten a Famara en la zona con mayor número de endemismos por kilómetro cuadrado de toda la Unión Europea.

Pero, ¿por qué todas estas especies únicas aquí? La principal causa es el aislamiento. Al surgir la isla del fondo del mar y nunca haber estado unida al continente, los seres vivos terrestres que han llegado a ella han tenido poco contacto con otros de su misma especie, adaptándose de manera propia y diferente al nuevo territorio.

De hecho, el Macizo de Famara es la zona más antigua de la isla, habiendo emergido del mar hace unos 11 millones de años, mucho antes que el resto de Lanzarote. Si tenemos en cuenta que la media de tiempo que una especie de planta necesita para evolucionar a otra son unos 3 o 4 millones de años, aquellas hierbas que llegaron de África, quizás encima de un tronco flotante, tuvieron tiempo más que suficiente para transformarse en las especies únicas que hoy disfrutamos.