¿Cómo surgió Caldera Blanca? Para comprenderlo podemos pensar en este consejo que aparece en cualquier guía de seguridad en el hogar: Nunca intentes apagar un incendio en una sartén llena de aceite echando directamente agua sobre el fuego. El agua entrará en ebullición casi instantáneamente, creando en centésimas de segundo muchísimo vapor. El cual, como todo gas se expandirá todo y lo más rápido que pueda… En definitiva, se producirá una explosión de agua hirviendo y aceite que quemará al incauto.

Algo similar sucedió en el origen de Caldera Blanca. Paradójicamente, tratándose de una isla, hablamos de uno de los pocos volcanes hidromagmáticos de Lanzarote. Es decir, un volcán en el que el magma se encontró con agua en su camino a la superficie. Pero lo que en la sartén era un fogonazo y algunos litros de agua y aceite por los aires, en este caso, cuando la roca hirviente contactó con el agua, lo que se produjeron fueron toneladas de gases, a increíbles presiones.

La consecuencia: colosales detonaciones, que arrojaron miles de toneladas de rocas a cientos de metros. Y dando como resultado el mayor cráter de la isla de Lanzarote. Este origen explica, además del enorme diámetro de Caldera Blanca, su forma perfectamente redondeada y simétrica.