Desde el Volcán de la Corona hasta el fondo del mar, discurre uno de los túneles volcánicos más espectaculares del mundo. ¿Cómo se originan lo túneles volcánicos? Pues, cuando un río de lava, fluye, una costra sólida se va formando en su superficie, por enfriamiento al contacto con el aire. Mientras que esta parte superior se vuelve cada vez más gruesa, la lava bajo ella sigue fluyendo muy caliente, protegida del exterior. En el momento en el que la lava deja brotar del volcán, el tubo se vacía, y da lugar a la gruta volcánica. Es posible que el techo de esta se desplome en algunos lugares, lo que origina posibles entradas, que en Lanzarote se denominan “jameos”. Desde la cima de la Corona se pueden distinguir unos 20 jameos en hilera hasta el mar.

¿Por qué estamos ante uno de los túneles volcánicos más interesantes del mundo? En primer lugar, es muy grande. Unos 7.8 kms de longitud. Además, gracias al acondicionamiento llevado a cabo bajo la dirección de César Manrique y Jesús Soto, podemos visitar dos de sus más espectaculares tramos: los Jameos del Agua y la Cueva de los Verdes. En los Jameos del Agua comprenderemos otra de las causas por la que este túnel es tan especial: el agua. Cuando tuvo lugar la erupción del Volcán de la Corona, el nivel del mar era unos 100 metros inferior al actual, debido a que el clima pasaba por una etapa muy fría y el hielo cubría gran parte del planeta. El límite de la isla se adentraba en el océano unos 1600 metros más que actualmente, por lo que el río de lava (y la cueva posterior) llegaron hasta allí. Posteriormente el hielo se derritió y el nivel del mar subió, inundando gran parte del túnel. A la zona sumergida se la denomina Túnel de la Atlántida, y es un paraíso para los científicos porque está llena de pequeñas especies de pequeños animales únicas en el mundo.