El vuelo libre en Lanzarote comenzó a practicarse en los primeros años ochenta, inicialmente solo en las montañas de Zonzamas y Mina. Ya desde el principio, la isla demostró reunir unas magníficas condiciones, por lo que pronto llamó la atención de pilotos nacionales y extranjeros, y permitió que algunos de los locales alcanzasen el nivel necesario para ganar campeonatos de España, y destacar en competiciones internacionales.

El frecuente viento en la isla, la orografía y los importantes gradientes térmicos que se pueden registrar, hacen que se pueda volar un alto porcentaje de los días del año, aunque la mejor época abarca de octubre a marzo, cuando el aire es más frío por la noche y el gradiente de temperatura es mayor. Por otra parte, en verano, los alisios ganan fuerza, y las condiciones empeoran.

La zona estrella de Lanzarote para el vuelo es sin duda en Macizo de Famara, de gran tamaño y espectacular belleza, y muy bien orientado respecto al viento dominante. Por otra parte, en la isla podemos encontrar despegues para casi cualquier orientación del viento.

Estas condiciones permiten que cada año se celebre en la isla el concurrido Open Internacional de Ala Delta, que coincide además con el campeonato de Canarias de la disciplina.