Si hay algún ranking estúpido de “mejores cosas” en Lanzarote, quizás el de playas sea el más estúpido de todos. A una playa se puede ir por infinidad de motivos diferentes -desde encontrarse  a uno mismo, hasta ligar- y, en función de lo que que uno busque, sus playas favoritas serán unas u otras. En cualquier caso, aquí presentamos una lista de opciones, si el plan en general es el relax:

Para planes familiares, cerca de todo tipo de servicios

Obviamente, los visitantes conocen en Lanzarote sobre todo las playas de las localidades turísticas: las de Puerto del Carmen, probablemente las mejores playas urbanas de la isla; las de Costa Teguise, algo más pequeñas, y con buen ambiente deportivo, y las de Playa Blanca, de aguas cristalinas y con el mejor clima de la isla. Justo al lado de Playa Blanca se encuentran las famosas Playas de Papagayo.

Otro ramillete de playas a tener en cuenta son las de la localidad de Playa Honda, con sabor local más que turístico. Apartándonos un poco al norte, está la Playa de La Garita, junto al pueblo de Arrieta. Y, en la costa contraria, la Playa de Famara, que nombraremos muchas veces en este listado, pero que debemos tener en cuenta que se trata de una playa en la que, según las condiciones, puede ser muy cómoda para la familia, o no.

Para “perderse dentro”

Playas de Los Dises y Parrado

Ojo. Algunas de estas playas suelen estar semivacías, precisamente porque no son lugares cómodos para el baño. Incluso no aptos para el baño. Ante la más mínima duda, no introducirse en el agua. En este grupo de playas en las que incluso ni los locales suelen bañarse están las de Montaña Bermeja y Janubio, bellísimas playas de arena negra en el suroeste.  Más al sur incluso están Los Charcones, que no son realmente una playa, sino pozas horadadas por la erosión del mar en la roca volcánica. También en el sur, pero en la vertiente este, más protegidas y por tanto mucho más seguras, están las Playas de Los Ajaches (arena negra y callaos), que además tienen el encanto de ser accesibles únicamente a pie.

Ya en la mitad norte de la isla, en la sección de no aptas para el baño destacamos la Playa de Las Malvas, volcánica y salvaje y la Playa de Atrás, playa norte por excelencia, en la que no son raros los accidentes con surfistas. Por otra parte, algunas de aquellas en las que  sí podremos remojarnos son Caletón Blanco, que quizás en verano no estará muy vacía que digamos, Playa de Famara, que en su gran longitud siempre tiene zonas tranquilas, y Playa Bajo el Risco, la joya de la corona en la isla en cuanto a belleza y tranquilidad.

Para dejar la ropa

Charco del Palo

Charco del Palo.

El nudismo no está oficialmente prohibido ni permitido en un lugar u otro de Lanzarote, y lo que debe imperar es el sentido común. El aumento del número de turistas, y el afán de estos por llegar a todos los rincones, ha restringido las zonas absolutamente aisladas. Pero, en cualquier caso, quedan muchos rincones en la isla para disfrutar de esta placentera práctica.

De sur a norte, Papagayo ha sido tradicionalmente una de las zonas nudistas por excelencia en Lanzarote. A día de hoy, la mayor afluencia a la zona a restringido la práctica sobre todo a una de las playas, Caleta del Congrio, aunque en las otras pueden convivir frecuentemente desnudos y vestidos.

Subiendo por la costa este, en la playas de la costa de Los Ajaches, podemos aprovechar su aislamiento para quitarnos el bañador y, ya en el norte tenemos, por un lado, Famara -en concreto el extremo de la playa más alejado del pueblo- y en la costa opuesta, la pequeña localidad de Charco del Palo, urbanización nudista, con costa rocosa y algunos reductos de arena, que hará las delicias de los más decididos.