El italiano Torquato Tasso escribió un poema épico en la segunda mitad del siglo XVI, en el que cuenta la historia de Armida y Reinaldo. ¿Qué relación tiene esta historia con Montaña Amarilla? Según el poeta, en uno de los muchos asedios en la Edad Media de los cruzados cristianos a la ciudad de Jerusalén, participaba el apuesto soldado Reinaldo. En un descanso de la batalla, Reinaldo es visto por la bruja Armida, enemiga de los cruzados. Pero la hechicera, en vez de matarlo, cae totalmente enamorada de él. Y lo que decide es raptarlo y llevárselo a una de las Islas Afortunadas, nombre con el que eran conocidas las Islas Canarias en la antigüedad.

No mucho tiempo después de que Tasso escribiera su poema, el ingeniero militar Leonardo Torriani recorría las Islas Canarias por encargo del rey Felipe II, con el fin de estudiar dónde construir castillos para defenderlas. Cuando su barco pasó junto a Montaña Amarilla, Torriani quedó tan maravillado por la belleza de sus colores, que llega a la conclusión de que fue precisamente allí donde Armida se escapó con el objeto de su amor. Esta suposición tiene algunas pegas. Por ejemplo, Tasso habla de una isla cubierta de una frondosa vegetación y con un caudaloso río. Frente a esto, el ingeniero se defiende diciendo que el poeta se inspiró en este rincón de La Graciosa, pero que a partir de ahí su imaginación comenzó a volar…

No seremos nosotros quienes le llevemos la contraria, porque estamos también convencidos de que este volcán surgido directamente del mar, por sus bellas formas y por sus colores, bien merece una leyenda.